La caída del Muro de Berlín ha sido uno de los acontecimientos que ha marcado nuestra época, establece un antes y un después en la historia de nuestro siglo, del siglo XX.
El Muro de Berlín fue construido por el gobierno de
La división de Berlín nos da una comparación de los dos sistemas vigentes en esa época, el capitalismo y el socialismo, en una mitad de la ciudad podemos ver en general una situación de prosperidad, sin escasez, donde pueden encontrar todo lo que quieran y donde la gente parece estar al menos cómoda de vivir allí; el otro lado de la moneda lo vemos en Berlín Oriental donde la gente tiene que recurrir al mercado negro para poder abastecerse y donde se vive en un ambiente de mayores restricciones, tanto económicas como políticas.
Por tal razón la caída del muro es celebrada por los habitantes de Berlín, por el fuerte simbolismo que este representaba y porque anticipaba grandes reformas que luego se producirían.
Además la caída del Muro de Berlín adquiere gran importancia por que es el comienzo del fin de
Este Muro es un icono en
Y aunque actualmente los restos del Muro de Berlín sean para muchas personas una atracción turística, un lugar donde poder tomarse una foto y dejar impresionado quizás a alguna persona, no debemos olvidar lo que causo y tenemos que recordarlo para evitar que vuelva a pasar algo así en nuestro mundo. No dejemos que nuestras ideas y pensamientos nos separen como separaron al viejo Berlín.




¿Cuántos muros quedan por derribar? La sociedad occidental, pro liberalismo, siempre levanta la figura del muro, como el máximo oprobio de la sociedad socialista, y de hecho es un muro de la vergüenza, pero claro, a casi 50 años de su creación. Por un momento, habrá que ver los hechos, sin ánimo de justificar, en el tiempo justo que ocurrieron y cada centímetro de muro puede ser explicado al calor de la amenaza capitalista u otro tipo de planteamientos propios de la guerra fría.
Sin embargo, y aun pensando en la idea final del socialismo, la libertad no puede ser encerrada ni separada, la libertad construye caminos, y los alimenta cuando casi nadie apuesta por su existencia.
Justamente, lo anterior es el desafío del presente, construir una sociedad libertaria de verdad, donde no exista falta de palabra y menos de pan. ¿será acaso ese muro, el de la pobreza, el que debamos derribar? La "sociedad occidental", cuán interesada estará en destruirlo? La contradicción vital está a la vuelta de la esquina...